En Ecuador desde el principio se comenzaron proyectos sociales como agua potable, salud, construcción de casas y ayuda directa a los más pobres. Entre ellos, se construyó un hospital y algunos centros de asistencia sanitaria.

Con el tiempo, se vio necesario entrar en campos como la educación. Así, se crearon jardines de infantes y las primeras escuelas de formación profesional totalmente gratuitas con alojamiento y comida. Nació así el "Instituto tecnológico superior particular Don Bosco y María Auxiliadora", con especialidades para mujeres: Corte y confección del vestido y bordados artísticos; y para hombres: Ebanistería, tallado en madera y piedra, escultura, pintura y vitrales.

Acabados los seis años las artesanas(os) egresados reciben de regalo un conjunto de herramientas profesionales, y si es que quieren pueden desarrollar su profesión de inmediato.

Además, terminados los estudios técnicos y artísticos se les ofrece un trabajo ahí mismo, armando talleres completos en sus lugares y comunidades.

Así nacen los varios Centros Artísticos don Bosco.

Las artesanas(os) del Centro Artístico don Bosco preparan: tejidos, cortinas, sabanas, confeccionan ropa de alta calidad, muebles finos, esculturas y obras de arte en madera maciza, piedra y vitrales; en sus propias comunidades sin tener que abandonarlas migrando para conseguir un trabajo digno. 

 

Todos estos trabajos realizados a mano, dan cuenta de la paciencia y cuidado que las artesanas(os) han tenido en su elaboración,  dedicando tiempo en cada detalle para que  la creación se convierta en una pieza considerada como una obra maestra. Esto, en ellas(os) ha creado esperanza en tener un futuro diferente, además se les pide que a través de trabajos voluntarios ayuden también a los más desafortunados.